No hay reloj en su ser
|
La suerte envolvió su cintura
|
para que pueda contener
|
la historia de años anteriores
|
y el paso del frío en su piel,
|
sabía que algo se planeaba
|
en la oscuridad de su ser
|
su cuerpo ya no era su cuerpo
|
pero aún no calmaba su sed.
|
Buscó lapidar sus recuerdos
|
para darle paso al placer
|
poniendo al dolor de rodillas
|
y a la soledad a sus pies,
|
la herida que antes no existía
|
es huella que hoy marca quien es
|
la madre que tanto añoraba
|
un sello empapado en mujer,
|
sus manos, siguen siendo tacto
|
su boca, conserva la miel
|
sentidos que en noches despiertan
|
para darle vida a su ser.
|
RICKY ROSE
|
Tardó diez años en volver -8 de marzo-
-
La madre mira al padre. Se queda un rato de pie, sin decir nada. Por fin,
se sienta a la mesa, baja la vista, mueve con la cuchara la comida del
plato y...
Hace 1 semana



.gif)
.gif)


.bmp)
.bmp)
.gif)
.gif)
.bmp)
.bmp)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.bmp)
.bmp)





